LISA, Un Final Feliz

Lisa vivía tranquila con una manada de galgos con los que se llevaba muy bien. Su vida transcurría sin más. Era una vida aburrida, se dedicaba a la caza, lo cual no le gustaba y tampoco se le daba muy bien, pero no le importaba.

En concreto se llevaba muy bien con su amiga Selva, juntas hacían grandes planes de futuro, donde iban a vivir, que sitios iban a conocer, que nuevos amigos tendrían… Para Lisa eran solo sueños, pero veía a su amiga muy convencida de que más pronto que tarde, su vida daría un giro de 180 grados y sus sueños se convertirían en realidad.

Que soñadora es Selva, pensaba Lisa. Ella en el fondo pensaba todo iba a seguir igual y que su vida continuaría sin grandes cambios ni emociones. Que equivocada estaba...

Un día de Febrero, Lisa tenía 2 años por entonces, vio a su amiga Selva subir a un coche con una chica que no conocía de nada. Por un momento se asustó, !Ohhh no¡ ¡están secuestrando a Selva! Pero se fijó bien y Selva parecía muy contenta, no daba la sensación de que la estaban obligando a subir a aquel coche. La chica cerró el coche dejando a su amiga Selva encerrada y se dirigió hacia donde estaba ella. Empezó a ponerse nerviosa con cada paso de aquella desconocida. Llevaba algo en la mano y Lisa no sabía que era. Llegó hasta donde estaba tumbada y se agachó hasta ponerse a su altura. Lo que llevaba en la mano era un collar, entonces recordó que Selva también llevaba uno de esos collares tan bonitos cuando subía al coche y entendió que iba a irse junto con su amiga. Cada vez estaba más nerviosa. La chica muy cerca de ella ya le susurró: ¿Lisa te quieres venir conmigo?
Ohh que voz tan dulce, jamás había oído una voz así. Todo parecía reconfortarla y entonces los nervios desaparecieron, una calma infinita la invadió por completo, como si la conociera de toda una vida y esa chica fuera un ángel que venía para ayudarla.
Pero incluso así Lisa no sabía qué hacer. Selva parece tan feliz… y parece que con su mirada me diga que acepte la invitación de esta chica. Se decidió. Sí, lo haré, me iré con Selva, ella tenía razón y nuestros sueños se harán realidad.
Lisa se dejó poner el collar y sin mirar atrás subió al lado de su amiga y emprendió un viaje que le cambiaría su vida, donde sus sueños, los sueños más bonitos que había tenido empezaban a dibujarse como una realidad.

Viajo a Asturias, donde estuvo una temporada junto con su inseparable amiga Selva y Ana. Ana, ese era el nombre de la chica que le cambió la vida. Le encantaba vivir allí ellas y con otros hermanos galgos. La vida allí era divertida, fácil y feliz. Pero a Lisa la vida le tenía preparada otra gran sorpresa.

Un día Ana se acercó a ella, ese momento le recordó el día que junto con Selva abandonó su antigua casa. Aquel día su vida cambió a mejor así que de repente su mente empezó a imaginar nuevas aventuras y esta vez no se puso nerviosa, al contrario, emocionada y con mucha ilusión escuchó a Ana.

Y así fue como Ana le contó que había una familia esperándola, una familia maravillosa que se habían enamorado de ella. Le dijo que tendría una hermana nueva, Rossi, que también estaba deseando conocerla. Que iba a vivir en un sitio maravilloso llamado MEDITERRANEO, donde casi siempre brilla el SOL y que sería muy feliz… Pero Ana parecía triste y Lisa sabía porqué, tendrían que separarse. Ella lo entendía, no quería separarse de esta familia pero sus ganas de nuevas aventuras podían más que cualquier otra cosa, así que en el fondo la noticia la hacía sentir muy FELIZ.

Y entre felicidad y tristeza, entre lágrimas y risas, Lisa se fue al mediterráneo.

Ahora Lisa vive feliz en su nuevo hogar, repartiendo y recibiendo AMOR con su familia y jamás olvidará quien ha hecho posible esta realidad. Gracias Ana.

 

Nos despedimos con una foto de Lisa y Rossi ❤🧡💛💚💙💜🤎🖤🤍